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Reglamento Disciplinario de la Federación Canaria de Fútbol

TÍTULO I - Disposiciones generales
Capítulo I - Disposiciones generales

Artículo 1.- El régimen disciplinario deportivo, cuando se trate de competiciones o actividades oficiales en la modalidad de fútbol, de ámbito autonómico o inferior, será el previsto en el presente Reglamento y con carácter general en la Ley 8/1997, de 9 de Julio, Canaria del Deporte, en sus normas de desarrollo y en los Estatutos de la Federación Canaria de Fútbol. Supletoriamente se aplicará la normativa de la Real Federación Española de Fútbol y la legislación del Estado.

Artículo 2.- 1.El régimen disciplinario deportivo es independiente de la responsabilidad civil o penal, así como del régimen derivado de las relaciones laborales, que se regirá por la legislación que en cada caso corresponda.

2. El órgano disciplinario competente, de oficio o a instancia del instructor del expediente, deberá comunicar al Ministerio Fiscal aquellas infracciones que pudieran revestir caracteres de delito o falta penal.

En tal caso, podrá acordar la suspensión del procedimiento, según las circunstancias concurrentes, hasta que recaiga la correspondiente resolución judicial.

En el supuesto de que acordara la suspensión del procedimiento, podrán adoptarse medidas cautelares mediante providencia notificada a todas las partes interesadas.

3.La imposición de sanciones en vía administrativa, conforme a lo previsto en la Ley Estatal del Deporte 10/1990, de 15 octubre, y disposiciones de desarrollo para la prevención de la violencia en los espectáculos deportivos, no impedirá, en su caso y atendiendo a su distinto fundamento, la depuración de responsabilidad de índole deportiva, sin que puedan recaer sanciones de idéntica naturaleza.

En el supuesto de que un mismo hecho pudiera dar lugar a aquella responsabilidad administrativa y a la de índole deportiva, el órgano disciplinario federativo comunicará a la autoridad correspondiente los antecedentes de que dispusiera, con independencia de la tramitación del procedimiento disciplinario deportivo.

Cuando el órgano disciplinario deportivo tuviera conocimiento de hechos que pudieran dar lugar, exclusivamente, a responsabilidad administrativa, dará traslado sin más de los antecedentes de que disponga a la autoridad competente.

Artículo 3.- Corresponde el ejercicio de la potestad disciplinaria, dentro de sus respectivas competencias:

a) A los árbitros.

b) A los Clubs.

c) A los órganos disciplinarios de las Federaciones Interinsulares.

d)Al Comité Canario de Disciplina Deportiva.

Artículo 4.- Los árbitros ejercen la potestad disciplinaria deportiva durante el desarrollo de las competiciones o pruebas, con sujeción a las reglas establecidas para cada modalidad deportiva y, en su caso, a las que se hubieren fijado para la competición o prueba de que se trate.

Artículo 5.- Los Clubs ejercen la potestad disciplinaria sobre sus deportistas, afiliados y técnicos, de acuerdo con sus Estatutos y Reglamentos de régimen interior y con el resto del ordenamiento jurídico deportivo, instruyendo y resolviendo expedientes disciplinarios de oficio o en virtud de demanda motivada.

Artículo 6.- El ámbito de la potestad disciplinaria deportiva de las Federaciones Interinsulares se extiende a las infracciones de las reglas de juego o competición, a las normas generales deportivas y a las de la conducta deportiva previstas en la Ley 8/97, de 9 de julio, Canaria del Deporte, en los Estatutos de la Federación Canaria de Fútbol, así como en el presente Reglamento.

Artículo 7.- 1.Las Federaciones Interinsulares ejercen la potestad disciplinaria sobre todas las personas que forman parte de su propia estructura orgánica; los Clubs deportivos y sus deportistas, técnicos y directivos; árbitros y, en general, todas aquellas personas y entidades que, estando federadas, desarrollan la actividad deportiva correspondiente en el ámbito canario y, en general, cuantos forman parte de la organización en el ámbito de su jurisdicción.

2.Las Federaciones Interinsulares, en el marco de las competencias a que se refiere el apartado anterior, ejercen la potestad disciplinaria en los siguientes casos:

a) Cuando se trate de partidos o competiciones de nivel o carácter exclusivamente territorial.

b) Cuando en unos o en otras participen solamente futbolistas cuyas licencias federativas hayan sido expedidas por la Federación Canaria de Fútbol.

c) Cuando, tratándose de infracciones de las normas generales deportivas, el presunto culpable esté afecto a Clubs, Comités o cualesquiera otros órganos de la Federación Interinsular.

3.La potestad disciplinaria de las Federaciones Interinsulares, se ejercerá por sus órganos disciplinarios, en primera instancia, y, en segunda, conocerán de los recursos que se formulen contra los acuerdos dictados por los clubs adscritos, en el ejercicio de sus facultades disciplinarias.

Artículo 8.- La Federación Canaria de Fútbol ejerce la potestad disciplinaria sobre todas las personas que forman parte de su estructura orgánica, sobre las personas que forman parte de la estructura orgánica de las Federaciones Interinsulares, sobre éstas, sobre los Clubs y sus deportistas, técnicos, dirigentes; sobre los árbitros y en general, sobre todas aquellas personas, o entidades que, estando adscritas a ella, desarrollan funciones o ejercen cargos en el ámbito de la Comunidad Autónoma Canaria.

Artículo 9.- Las resoluciones que, dictados por los órganos competentes, agoten la vía federativa en materia disciplinaria deportiva, serán recurribles ante el Comité Canario de Disciplina Deportiva, órgano superior en materia disciplinaria deportiva en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Canarias.

Artículo 10.- La potestad disciplinaria atribuye a sus legítimos titulares la facultad de investigar los hechos y de imponer, en su caso, a quienes resulten responsables, las sanciones que correspondan.

Artículo 11.- Son órganos competentes para ejercer la potestad disciplinaria que corresponde a las Federaciones Interinsulares los Comités de Competición y Disciplina y el Comité de Apelación.

Artículo 12.- 1.El Comité de Competición y Disciplina de las Federaciones Interinsulares ejerce la potestad disciplinaria en primera instancia sobre todos los afiliados y decide sobre cualquier incidencia o litigio de índole disciplinaria o competicional que se produzca en las actividades y competiciones organizadas por la federación.

2.Sus miembros, licenciados en Derecho, serán designados por el Presidente de la Federación Interinsular respectiva, pudiendo estar auxiliado por un grupo de asistencia y apoyo cuyos miembros no necesariamente habrán de ser licenciados en Derecho.

3. Sus acuerdos se adoptarán por mayoría y serán recurribles ante el Comité de Apelación.

Artículo 13.- 1.El Comité de Apelación de las Federaciones Interinsulares entenderá de los recursos que se interpongan contra las decisiones del Comité de Competición y Disciplina de las Federaciones Interinsulares, tanto en materia disciplinaria como en la competicional.

2.Sus miembros, licenciados en Derecho, serán designados por el Presidente de la Federación Interinsular respectiva.

3.Sus acuerdos se adoptarán por mayoría y serán recurribles ante el Comité Canario de Disciplina Deportiva.

Artículo 14.- Corresponden al Comité de Competición y Disciplina, además de la potestad genérica sancionadora, las siguientes funciones:

a) Suspender, aplazar, adelantar o retrasar partidos, y determinar cuando proceda, nueva fecha para su celebración.

b) Decidir sobre dar un encuentro por concluido, interrumpido o no celebrado, cuando cualquiera circunstancia haya impedido su normal terminación, y en caso de acordar su continuación o nueva celebración, si lo será o no en terreno neutral y, en cualquiera de los dos casos, a puerta cerrada o con posible acceso del público. 

c) Resolver sobre la continuación o no de un encuentro suspendido por haber quedado uno de los equipos con menos de siete jugadores, según aquella circunstancia se deba a causas fortuitas o a la comisión de hechos antideportivos, pudiendo, en el segundo caso, declarar ganador al club que no sea responsable de ello, por un gol a cero, salvo que el resultado, aun siéndole favorable al equipo no infractor, fuere superior, en cuyo caso se computará ese como definitivo. A estos efectos y de manera concreta, se entenderá como “hecho antideportivo”, provocar la suspensión de dos partidos, ello en el bien entendido de su fecha primigenia y la correspondiente a su reanudación, invocando causa de lesiones.

d) Declarar la nulidad y ordenar la repetición de un encuentro cuando uno de los Clubs contendientes no haya participado con su primer equipo, siempre que de ello se derivaran perjuicios para terceros.

e) Pronunciarse, en todos los supuestos de repetición de encuentros, suspensión o continuación de los mismos, sobre el abono de los gastos que ello determine, declarando a quién corresponde tal responsabilidad pecuniaria. La Junta de Gobierno de las Federaciones Interinsulares fijarán los criterios generales para la determinación de dicha responsabilidad.

f) Fijar una hora uniforme para el comienzo de los partidos correspondientes a una misma jornada, cuando sus resultados puedan tener influencia para la clasificación general y definitiva.

g) Designar, de oficio o a solicitud de parte interesada, delegados federativos para los encuentros.

h) Resolver, también de oficio o por denuncia o reclamación, cualesquiera cuestiones que afecten a la clasificación final y a las situaciones derivadas de la misma, como ascensos, descensos promociones y derechos a participar en otras competiciones.

i) Resolver acerca de quién deba ocupar las vacantes que se produzcan en las distintas divisiones por razones ajenas a la clasificación final, en los casos y forma que prevé el presente Reglamento.

j) Cuanto, en general, afecte a la competición sujeta a su jurisdicción.


Artículo 15.- 1. El Comité Jurisdiccional y de Conciliación de las Federaciones Interinsulares es el órgano encargado de resolver los conflictos que surjan entre las personas y entidades adscritas a la propia Federación, sin perjuicio de las competencias atribuidas a otros órganos de las Federaciones Interinsulares.

2. Los órganos disciplinarios de las Federaciones Interinsulares actuarán, en su caso, como órganos disciplinarios de la Federación Canaria de Fútbol cuando sean sede de ésta y se trate de competiciones de ámbito regional.

Artículo 16.- 1. Son infracciones a las reglas del juego o competición las acciones u omisiones que durante el curso del juego o competición vulneren, impidan o perturben su normal desarrollo.

2.Son infracciones a las normas generales deportivas las demás acciones u omisiones que sean contrarias a lo dispuesto por dichas normas.

Artículo 17.- 1.En la determinación de la responsabilidad derivada de las infracciones deportivas, los órganos disciplinarios federativos deberán atenerse a los principios informadores del derecho sancionador.

2.No podrá imponerse sanción alguna por acciones u omisiones no tipificadas como infracción con anterioridad al momento de producirse; ni tampoco podrán imponerse correctivos que no estén establecidos por norma anterior a la perpetración de la falta.

3. No podrá imponerse más de una sanción por un mismo hecho, salvo las que este Reglamento establece como accesorias.

4. Las disposiciones disciplinarias tienen efecto retroactivo en cuanto favorezcan al infractor, aunque al publicarse aquéllas hubiese recaído resolución firme.

Artículo 18.- 1.Son punibles la falta consumada y la tentativa.

2.Hay tentativa cuando el culpable da principio a la ejecución del hecho que constituye la infracción y no se produce el resultado por causa o accidente que no sea su propio y voluntario desistimiento.

3.La tentativa se castigará con la sanción inferior a la prevista para la falta consumada.

Artículo 19.- Se considerarán como circunstancias eximentes de la responsabilidad:

a) El haber cometido infracción en estado de enajenación o en situación de trastorno mental transitorio, sin perjuicio de la posibilidad de declarar la incapacidad del infractor para el desarrollo del fútbol mientras dure ese estado o situación.

b) El haber incurrido en la infracción al ejecutar un acto lícito, por mero accidente y sin culpa ni intención de causarla.

c) El concurrir estado de necesidad, fuerza irresistible o miedo insuperable.

d) El haber obrado en el cumplimiento de un deber o en virtud de obediencia debida.

Artículo 20.- Se considerarán como circunstancias atenuantes de la responsabilidad:

a) Las expresadas en el Artículo anterior, cuando no concurriesen los requisitos necesarios para eximir de responsabilidad en sus respectivos casos.

b) La de haber precedido, inmediatamente, a la comisión de la infracción, provocación suficiente.

c) La de concurrir arrepentimiento espontáneo por parte del infractor, antes de tener conocimiento de la incoación del expediente disciplinario.

d) La de no haber sido sancionado con anterioridad en el transcurso de la vida deportiva.

Artículo 21.- 1. Es circunstancia agravante de la responsabilidad la de ser reincidente.

2. Hay reincidencia cuando el autor de la falta hubiese sido sancionado anteriormente, por resolución firme, por cualquier infracción de igual o mayor gravedad o por dos o más que lo fueran de menor.

3. La reincidencia se entenderá producida en el transcurso de la temporada en la cual se haya cometido la infracción.

4. Las normas contenidas en el presente Artículo no serán de aplicación respecto de las faltas que se sancionen con amonestación, en las que las eventuales reincidencias devienen, por acumulación, en la suspensión de un partido, cuyo cumplimiento implicará la automática cancelación de las que la motivaron y el inicio de un nuevo cómputo.

Tampoco se aplicará la reincidencia en los supuestos de suspensión durante un partido, por doble amonestación arbitral determinante de expulsión.

Artículo 22.- 1.La apreciación de circunstancias atenuantes o agravantes obligará a la congruente graduación de la sanción, dentro de las que establece el Artículo 83, aplicada según se trate, a la naturaleza muy grave, grave o leve de la falta.

Si concurriera alguna circunstancia atenuante que el órgano disciplinario apreciase como cualificada, podrá reducirse la sanción a los límites que aquella escala general prevea para faltas de menor gravedad a la cometida.

2.Con independencia de lo dispuesto en el apartado anterior, los órganos disciplinarios podrán, para la determinación de la sanción que resulte aplicable, valorar el resto de circunstancias que concurran en la falta, tales como las consecuencias de la infracción, la naturaleza de los hechos a la concurrencia, en el inculpado, de singulares responsabilidades en el orden deportivo, aplicando, en virtud de todo ello, las reglas contenidas en el punto 1 de este precepto.

Artículo 23.- 1.- Las sanciones disciplinarias sólo podrán imponerse en virtud de expediente con audiencia de los interesados, a quienes se garantizará la asistencia de los mismos o de la persona que designen.

2.- Solo las sanciones disciplinarias calificadas como leves, se impondrán en función de la condición en la que hubiesen actuado los infractores, siempre que se trate de los supuestos reglamentarios establecidos al respecto por la reglamentación vigente.


Artículo 24.- La responsabilidad disciplinaria deportiva se extingue:

a) Por muerte del inculpado o disolución de la entidad sancionada.

b) Por cumplimiento de la sanción.

c) Por prescripción de la falta.

d) Por prescripción de la sanción.

e) Por pérdida de la condición de deportista o miembro de la organización.

f) Por indulto.

g) Por amnistía.

Artículo 25.- 1.Las infracciones prescribirán a los tres años, al año o al mes, según sean muy graves, graves o leves, comenzándose a contar el plazo de prescripción al día siguiente de la comisión de la infracción.

El plazo de prescripción se interrumpirá por la iniciación del procedimiento sancionador, con conocimiento del interesado, pero si éste permaneciese paralizado durante un mes, por causa no imputable a la persona o entidad sujeta a dicho procedimiento, volverá a correr el plazo correspondiente, interrumpiéndose de nuevo la prescripción al reanudarse la tramitación del expediente.

2.Las sanciones prescribirán a los tres años, al año o al mes, según se trate de las que correspondan a infracciones muy graves, graves o leves, comenzándose a contar el plazo de prescripción desde el día siguiente a aquel en que adquiera firmeza la resolución por la que se impuso la sanción, o desde que se quebrantase su cumplimiento si éste hubiera comenzado.

3.Lo dispuesto en los dos puntos precedentes lo es sin perjuicio de lo que se prevé en los supuestos que contemplan los Artículos 27 y 78 del presente Reglamento.

Artículo 26.- La amplitud y efectos de los indultos o amnistías de sanciones disciplinarias deportivas se regularán en su caso por los acuerdos que las concedan, y serán competencia de los Presidentes de la Federaciones Interinsulares o el Presidente de la Federación Canaria.

Artículo 27.- Cuando la pérdida de la cualidad de miembro de la organización sea voluntaria, este supuesto de extinción de la responsabilidad tendrá efectos meramente suspensivos si quien estuviese sujeto a procedimiento disciplinario en trámite, o hubiera sido sancionado, recuperara, en cualquiera actividad deportiva, y dentro de un plazo de tres años, aquella condición, en cuyo caso el tiempo de suspensión de su responsabilidad no se computará a los efectos de prescripción.

Artículo 28.- A petición fundada y expresa del interesado, deducida en vía de recurso y formado parte del cuerpo de este, los órganos de apelación podrán acordar, motivadamente, la suspensión de la ejecución de las sanciones impuestas en instancia, sin que la mera interposición del recurso paralice o suspenda el cumplimiento de aquellas.

Aquella facultad de suspensión, con idéntico carácter potestativo, cabrá también ejercer tratándose de sanciones consistentes en la clausura de instalaciones deportivas.

Para el otorgamiento de la suspensión de la ejecutividad de los actos recurridos se valorará si el cumplimiento de la sanción puede producir perjuicios de difícil o imposible reparación.

Artículo 29.- Cuando de la comisión de una falta resulte daño o perjuicio económico para el ofendido, el responsable de aquélla lo será también de indemnizarlo, de conformidad con las previsiones contenidas a tal efecto en el presente Reglamento.

Artículo 30.- 1.Se establece la posibilidad a los sancionados de pedir su rehabilitación con la consiguiente cancelación de los antecedentes, en los siguientes plazos, contados a partir del cumplimiento de la sanción:

a) A los seis meses, si la sanción hubiere sido por falta leve.

b) A los dos años, si fuere por falta grave. 

c) A los cuatro años, si lo hubiere sido por falta muy grave.

2.La rehabilitación se solicitará ante el mismo órgano que impuso la sanción, y el procedimiento será el seguido para el enjuiciamiento y sanción de la falta, con iguales recursos.

Artículo 31.- En la Secretaría de los órganos disciplinarios de las Federaciones Interinsulares deberá llevarse un registro de las sanciones impuestas, a los efectos, entre otros, de la posible apreciación de circunstancias modificativas de la responsabilidad y del cómputo de los términos de prescripción tanto de infracciones como de sanciones.

Artículo 32.- Las resoluciones deberán expresar la tipificación del hecho que se sanciona, con cita del precepto violado y expresión del recurso que cabe interponer, ilustrando acerca del órgano a quien corresponda dirigirlos y del plazo establecido para ello.

Artículo 33.- 1. Toda providencia o resolución que afecte a los interesados en el procedimiento disciplinario deportivo será notificada a aquellos en el plazo más breve posible, con el límite máximo de diez días hábiles a partir de la fecha en que el acto haya sido dictado, y deberá contener el texto íntegro del acuerdo.

2. Las notificaciones podrán efectuarse por cualquier medio que permita tener constancia de la recepción por el interesado o su representante.

Artículo 34.- 1.Con independencia de la notificación personal, los órganos de justicia federativa podrán acordar la comunicación pública de las resoluciones sancionadoras, respetando el derecho al honor y la intimidad de las personas, conforme a la legalidad vigente. La comunicación pública se llevará a cabo en los tablones de anuncios de la Federación y, si fuere posible, en la página web oficial de la misma.

2.Cuando una notificación fuere infructuosa por causa imputable al destinatario, la Federación procederá a su publicación en el tablón de anuncios y, en su caso, en la página web oficial, surtiendo así los efectos de notificación en los cómputos de plazos desde la mera publicación.

3. En el supuesto de que una determinada sanción, o acumulación de las mismas, impuesta durante el desarrollo de un encuentro, conlleve automáticamente otra sanción accesoria o complementaria, bastará la comunicación pública del órgano disciplinario competente para actuar en primera instancia en esa prueba o competición, para que la sanción sea ejecutiva. En este caso, el plazo para la interposición de recurso contra las mismas se abrirá desde el momento de la publicación de la imposición de la sanción accesoria o complementaria, o de la principal, en su caso, y se prolongará hasta que concluya el previsto en el citado Artículo, contado a partir de la notificación personal al interesado. En todo caso, esta disposición será aplicable al supuesto de acumulación de amonestaciones.

Artículo 35.- Las peticiones o reclamaciones planteadas ante los órganos disciplinarios o de competición deberán resolverse de manera expresa en un plazo no superior a tres meses, salvo que se trate del procedimiento extraordinario, que se entenderá como plazo para la incoación del expediente. Transcurrido dicho término se entenderán desestimadas o inadmitidas.



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